LA MUERTE DE UN ABOGADO
ha muerto don federico
el insigne abogado
ha muerto para gloria de la academia
y suerte de su esposa
la pobre no tiene la culpa
de por interés haberse arrimado
a tan rastrero y pobre hombre
si él, lo único bueno que tenía eran los sesos
los justos y necesarios para memorizar
y relacionar las leyes a los requerimientos
de humano, nada
de solidaridad, nada
de justicia, nada!
todo lo demás,
una triste calamidad
a saber:
su humor,
la cama,
sus poemas,
los barquitos y avioncitos de madera que hizo
… todo
nunca hizo olas,
calló cuando era conveniente callar,
acogió las demandas de los llorantes vengantes
cuando el tiempo de cantantes sirenas habíase agotado
para aparentar,
se hizo de una fabulosa biblioteca
que ya la quería para sí el demente voraz
pero él
un mal chiste era
tratando de entender aquello que llaman literatura
y eso que hablaba con dominio del tema
dejando boquiabiertos a otros más dones federicos
compañeros de él
burocráticos
grises como ellos, solos
él, por cierto que no era chileno
¡qué iba a tener sangre de indios!
nada de eso
descendía él de alemanes italianos ingleses españoles
sangre aria y goda,
pueh humbre,
sangre aria y goda
nunca pudo comprender qué era la belleza
ni menos, conocer la plenitud del intelecto
*
cuando don federico se hubo de casar
fue a la mejor fiesta de los jutres
a elegir la más idónea mujer
estaba esperando ella un hombre como él
tan vacío y torcuato
para poder coronarlo cuando quisiera
(en tronos ajenos, eso has de saber)
*
ha muerto don federico
para pesar de su esposa
que sin conformarse con tanto dinero mal habido
tiene que esforzarse –alguna vez– en vender la biblioteca
y ella
la biblioteca
condenada pantalla
es quien más llora
no por la partida de su creador
(que a ella nunca tocó)
sino por la sangrienta muerte que le espera
descuartizada
irían a separle Omar Jayyam de Tagore
por unas míseras monedas
que el amor y el buen gusto nunca fueron capitalismo
digámoslo claro
es la historia nada más que evolucionismo
y aquello, es eso mésmo
(chucha madre!, hubo ayer otro sismo!)
a don federico jamás se le hubiera ocurrido hacer trascender su biblioteca
si ella era sólo para aparentar
lo que con creces le faltaba en la molledera
*
ha muerto don federico
su oxigenada falsedad de hembra esposa gorrera
llora lágrimas de plástico
que de ningún modo le corren la pintura de París
ha muerto don federico
y todos nosotros lloramos por Biblioteca
la bella doncella que nunca amada fue.
lunes, 29 de junio de 2009
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